La Nueva Iglesia de Scientology situada en el área de “Church Row” en Washington, D.C.

LA NUEVA IGLESIA DE SCIENTOLOGY SITUADA EN EL ÁREA
DE “CHURCH ROW” EN WASHINGTON, D.C.

El Sr. David Miscavige, Presidente de la Junta de Religious Technology Center y líder eclesiástico de la religión de Scientology dedicó el nuevo hogar de la Iglesia Fundacional de la Iglesia de Scientology de Washington, D.C., el 31 de octubre de 2009, denominando este día como “histórico en todos los aspectos”.

El 31 de octubre de 2009, tres mil scientologists e invitados asistieron a la inauguración y apertura de la nueva Iglesia Fundacional. La estructura fue restaurada completamente como uno de las principales lugares históricos de Washington.
El Sr. David Miscavige, Presidente de la Junta y Líder eclesiástico de la religión de Scientology, ofició en este día, la inauguración de una nueva Iglesia en la capital de la nación.
Localizado a seis manzanas de la Casa Blanca, el edificio nuevamente restaurado de 4.500 metros cuadrados representa la mayor presencia jamás vista de Scientology para la capital de la nación que comenzó en 1955 con el establecimiento de la Iglesia de Washington D.C. por el fundador L. Ronald Hubbard.

Entre los que asistieron a conmemorar el histórico día y dirigirse a las más de 3000 personas allí reunidas estaban el Honorable Brad Sherman, congresista del distrito 27 de California; la Sra. Addie Richburg, Presidenta y Jefe de la Junta de la Alianza Nacional de Fe y Justicia; la Sra. Diana Rothe-Smith, Directora Ejecutiva de Organizaciones Nacional de Voluntarios Activos en los Desastres (NVOAD por sus siglas en inglés); y el Sr. Mike Silverstein, Presidente de la Comisión asesora del vecindario del Círculo Dupont, representante del Distrito de Columbia el alcalde Adrian M. Fenty.

El congresista Sherman ensalzó los esfuerzos de la Iglesia por elevar la consciencia de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas. Poniendo sobre relieve que la batalla incluye hacer consciente a toda la gente, él dijo: “Esa es la razón de que sea tan importante que los esfuerzos de muchas iglesias y organizaciones religiosas se enfoquen en los temas de derechos humanos”.

Pero lo que hizo que el día fuera verdaderamente crucial fue la presencia y el discurso del Sr. Miscavige que habló tanto de L. Ronald Hubbard como de la larga historia de la Iglesia en la capital de la nación. En particular, y dentro del contexto de ambos, la historia y la cultura norteamericana, él habló de: “Una Declaración de Independencia en la que se escribió que todos los hombres están dotados de ciertos derechos inalienables, incluyendo el derecho a la vida, libertad y la búsqueda de la felicidad.

A lo cual nosotros los de la Iglesia podríamos añadir:

‘Que todos los hombres, sea cual sea su raza, color o credo, fueron creados con los mismos derechos.

Que las almas de los hombres tienen los derechos de los hombres.

Y que ningún agente que no sea Dios tiene el poder para suspender ni desechar estos derechos’.

Porque eso es lo que nuestro Fundador declaró en el Credo de nuestra Iglesia.

Estáis contemplando un símbolo viviente de la libertad e igualdad que originalmente inspiró a esta nación. Porque, sí, esta Iglesia representa vida, libertad y la búsqueda de la felicidad. Y, sí, se erige aquí hoy gracias a la libertad sobre la cual se construyó esta nación; la libertad religiosa.

Por eso es aquí, en la capital de la nación, donde nosotros luchamos y ganamos nuestro reconocimiento. Y todo lo cual hizo posible para nosotros llegar a todo el mundo para así llevar el sueño americano de libertad a cada ser de cada nación.

Y con la apertura de esta nueva Iglesia, nuestra ayuda incondicional se extenderá aún más lejos”.

Con esas palabras, y uniéndose a los invitados de honor, el Sr. Miscavige corta la cinta, anunciando una nueva era de libertad para todos.