Scientology: El Primer Hito

SCIENTOLOGY: EL PRIMER HITO

L. Ronald Hubbard empezó la primera conferencia de esta serie con seis palabras que podrían cambiar el mundo para siempre: “Este es un curso sobre Scientology”. A partir de aquí, no sólo describió el enorme alcance del que hasta entonces era un tema completamente nuevo sino que también detalló sus descubrimientos sobre vidas pasadas. De ahí pasó a la descripción del primer E-Metro, y de su uso inicial para poner al descubierto la línea theta (la línea temporal completa de la existencia del thetán), como algo completamente distinto de la línea genética del cuerpo (la línea temporal completa de los cuerpos y su evolución física), haciendo pedazos la mentira de la “vida única” y revelando la línea temporal completa de la existencia espiritual. Por lo tanto, aquí está el verdadero génesis de Scientology. Leer Más

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Pero en este momento, lo que tenemos que hacer es llegar lo suficientemente lejos, como individuos, más allá del primer hito, para que alguna de las verdaderas metas innatas del Hombre puedan llevarse a cabo en este universo. Y podemos hacerlo, porque cada duda que tienes en este mismo instante es sólo una aberración. Cualquier cosa que está luchando contra ti en este momento está en tu interior. No hay nada (fuego, espadas, policía, gobiernos nacionales, sistemas económicos) ninguna de estas cosas podría detener al Hombre una vez que ha comenzado. Y lo que estamos tratando de hacer es hacer que el Hombre comience. — L. Ronald Hubbard

Al comienzo de 1952, las investigaciones del Sr. Hubbard le habían llevado a una panorámica nueva en conjunto de la historia humana. Esta senda de descubrimiento comenzó en el verano que siguió a la publicación de Dianética, motivada por los informes de los auditores de que los preclears estaban contactando incidentes que sólo se podían explicar como vidas pasadas.

“Cuanto más investigaba uno ”escribió” más llegaba uno a comprender que aquí, en esta criatura Homo sapiens, había en su totalidad demasiados desconocimientos”.

Durante los veinte meses siguientes, L. Ronald Hubbard investigó cuidadosamente esos desconocimientos, corroborando sus propios descubrimientos de investigación con información suministrada por auditores en el campo. De importancia capital para esta investigación fue el descubrimiento y uso del primer E-Metro que le hizo posible descubrir y cartografiar incidentes escondidos durante largo tiempo, y a su vez llevando al asombroso descubrimiento de que la fuerza de vida, o theta, tenía su propia línea temporal independiente de un cuerpo y que se extendía a millones de años atrás. Es más, determinados incidentes de esta línea theta eran comunes a todos los casos.

En consecuencia, había aparecido un panorama nuevo y revolucionario del Hombre, no como un animal limitado de carne y hueso, sino como un ser inmortal cuyas raíces se remontaban hasta el comienzo de los tiempos. Como el Sr. Hubbard dijo en aquel entonces: “Descubrir de dónde vino el Hombre, descubrir adónde va, descubrir por qué sabe lo que sabe y lo que está tratando de hacer es, por supuesto, la mayor aventura que puede tener el Hombre”.

Un telegrama de la Western Union del Sr. Hubbard, recibido en Wichita (Kansas) en las oficinas de la Fundación, no daba pistas de que esa aventura estaba en ciernes. “Voy a dar una serie de conferencias, dijo simplemente, como cintas del Curso Profesional, comenzando el 3 de marzo. Esta serie trata sobre todo lo que existe sobre Dianética hasta la fecha”. Pero los estudiantes reunidos supieron que se estaban adentrando en un territorio nuevo cuando L. Ronald Hubbard comenzó la primera conferencia con estas seis palabras que cambiarían al mundo para siempre: “Esto es un curso sobre Scientology”.

Comenzó así el primer curso que se diera jamás sobre este tema totalmente nuevo. Y en las más de veinte conferencias que comprenden esta serie, no sólo describió Scientology, su enorme alcance y a dónde se encaminaba, sino que detalló descubrimientos sobre la línea temporal completa, explorando en profundidad un incidente en particular común a todos los seres, un incidente lo suficientemente diabólico como para extinguir las capacidades OT y degradar a una raza de thetanes poderosos. Lo llamó el Facsímil Uno.

Al final del curso, lo que había frente a los graduados eran horizontes abiertos de par en par. Se había vencido a la mentira de “una vida”. Como el Sr. Hubbard dijo: “Es como sacar a un condenado de una celda y decir: ‘¡Ahí está la luz del sol!’”.

Aquí está, pues, la génesis de Scientology y, junto a ello, los medios que dan al Hombre una certeza inquebrantable de su propia y verdadera naturaleza espiritual.